Los asuntos de familia requieren atención cuidadosa a las personas involucradas, sus derechos y el impacto de cada decisión. Actuamos con reserva y claridad.
Se fija considerando las necesidades de quien la recibe y la capacidad económica de quien debe pagarla, con base en los parámetros oficiales aplicables. Revisamos su situación para plantear o defender el monto que corresponda.
Depende de las circunstancias. Cuando existe acuerdo y no hay hijos menores de edad o dependientes, puede tramitarse por vía notarial; en los demás casos suele requerir vía judicial. Analizamos cuál aplica a su caso.
Sí. Los asuntos de familia se tratan con estricta reserva profesional, desde la primera consulta.
Lo ideal es consultar antes de que el riesgo se convierta en un conflicto. Si el problema ya existe, revisamos el caso de inmediato para definir cómo mitigar su impacto y evitar que se propague.
Depende de los hechos, la complejidad, la autoridad competente y las etapas necesarias. Después de una primera revisión explicamos el alcance propuesto, los honorarios estimados y los factores que inciden en los tiempos.
Revisamos los hechos, riesgos y alternativas de su caso para definir una estrategia jurídica clara.